La muerte de Mouriño y Santiago Vasconcelos: Introducción
Estoy seguro que me voy a arrepentir de esto. Pero lo voy a hacer de todas formas. He decidido empezar una cobertura del avionazo en el que murieron Juan Camilo Mouriño, secretario de Gobernación, y José Luis Santiago Vasconcelos, uno de las principales figuras en la Guerra Contra El Narcotráfico ®.
¿Por qué este blog que no es político se va a dedicar a un acontecimiento con muy obvias interpretaciones y consecuencias políticas? Precisamente por eso: porque siendo quienes eran los dos fallecidos de mayor rango, esto va a desatar un frenesí de especulaciones. De hecho el frenesí comenzó casi desde que se supo del hecho: uno puede pasearse por las páginas editoriales, sitios de Internet y discusiones de café y la impresión dominante es que esto fue un atentado. Los responsables favoritos son los narcotraficantes. La otra hipótesis es que fue un accidente. Conforme pasen las semanas, y mientras el asunto siga siendo interesante para los medios, espere ver hipótesis cada vez más descabelladas, que no lo parecerán tanto por nuestra desconfianza crónica de la autoridad. Como muestra de lo divertido que esto se va a poner, veamos lo que apuntó ese adalid del periodismo comprometido, veraz, objetivo, frío, desapasionado y sin consigna política o comercial que es Julio Hernández López:
La insistencia oficial en que no hay cabida más que para pensar en lo accidental ha generado una rápida propagación del espectro de las conspiraciones, con material especulativo que va desde las dudas respecto de la verdadera identidad de los irreconocibles restos calcinados hasta las razones políticas que habrían estado detrás de las presuntas maquinaciones en las que, según esos ánimos públicos desatados, habrían podido participar intereses petroleros traicionados o venganzas de narcotraficantes (sobre todo por la detención de El Rey Zambada), o maniobras de falsa desaparición para luego disfrutar riquezas acumuladas, e incluso ajustes internos de cuentas o pleitos despiadados entre derechistas desesperados por seguir en el poder. [La Jornada, 06/11/2008]
La muerte de Mouriño y Santiago Vasconcelos puede ser un caso de estudio magnífico para la historia y mecanismos del pensamiento conspirativo. Dios sabe que yo no soy la persona más hábil y mejor preparada para eso, pero al menos puedo (intentar) documentar el desarrollo de los acontecimientos y reunir en un solo punto informaciones dispersas y posiblemente contradictorias en provecho de los que vengan después.
Una nota final. Por la misma naturaleza del caso y los actores, tendré que meterme en el pantanoso terreno del "análisis político" barato que tanto nos gusta en este país. Intentaré mantenerme dentro del terreno de la afirmación respaldada por evidencia verificable y evitaré lo más posible las interpretaciones políticas gratuitas y circunstanciales. Por eso les pido a mis tres lectores que me detengan y me agarren a cachetadas si ven que empiezo a alucinar.
Los hechos básicos
El 4 de noviembre de 2008, a las 17:30 (UTC -6), el Learjet 45 de matrícula XC-VMC, propiedad de la Secretaría de Gobernación, despegó del aeropuerto de San Luis Potosí llevando a bordo al secretario Juan Camilo Mouriño y a José Luis Santiago Vasconcelos, otros cuatro funcionarios de Gobernación, el piloto, el copiloto y una sobrecargo. Aproximadamente a las 18:40, el avión entraba en la ruta de aproximación a la pista 5 del aeropuerto de la ciudad de México cuando cayó sobre la calle Ferrocarril de Cuernavaca, colonia Lomas de Chapultepec, delegación Miguel Hidalgo, cerca del Bosque de Chapultepec y de la Fuente de Petróleos en el cruce de Paseo de la Reforma y el Periférico, no muy lejos de la sede de la Secretaría de la Defensa y la residencia presidencial de Los Pinos.
Todas las personas a bordo murieron al instante. El impacto causó un incendio en la zona, la muerte de al menos cuatro personas que estaban en el sitio y lesionó a cuando menos 40 personas; se espera que la cuenta de muertos incremente en los próximos días. Al menos 30 vehículos resultaron destruidos y otros 20 sufrieron daños parciales. La nave se desplomó directamente sobre la calle, por lo que sólo dos de los edificios aledaños sufrieron algún daño estructural. Toda la zona fue evacuada y acordonada por elementos militares y policiales. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la Procuraduría General de la República quedaron a cargo de dirigir y coordinar las investigaciones.
Objetivos y métodos
Eso es, en resumen, el hecho fundamental reportado el 5 de noviembre en medios impresos. Los detalles son los que ayudarán a determinar si fue una falla mecánica, un error humano o un atentado, y la identidad de los responsables, si los hay. Entre esos detalles de los que no se tiene mucha información confirmada, pero se espera que se acumule conforme avanzan las investigaciones, se incluyen, pero no se limitan a:
- El Learjet 45: especificaciones y mantenimiento
- Caída e impacto del Learjet 45: circunstancias y dispersión de los restos
- Bitácoras de vuelo y grabaciones de cajas negras
- Información de control y tráfico aéreo
- Fallas de seguridad alrededor de Mouriño y/o Santiago Vasconcelos
Siéntanse libres de aumentar la lista. Es esa lista la que servirá de guía para armar la documentación del caso.
Todo lo demás (amenazas, enemistades, intrigas palaciegas, vínculos con vaya usted a saber qué o quién) que no sea un dato duro o que sea interpretación netamente política tendrá que hacerse a un lado, al menos mientras no se confirme una hipótesis causal que las exija, como el atentado.
Una etapa posterior del proyecto será monitorear las distintas teorías conspirativas que aparezcan y que logren cierta penetración, y con base en los datos acumulados, determinar la plausibilidad de cada teoría.
Las fuentes se limitan básicamente a información generada por el gobierno y sus organizaciones e información generada por otros grupos (analistas, peritos independientes, testigos) y recopilada y distribuida por los medios de comunicación. Por razones de persistencia, se preferirán las fuentes impresas a las fuentes audiovisuales. No podemos confiar ciegamente que el gobierno será absolutamente imparcial y que no favorecerá a la hipótesis más conveniente para su agenda aunque no sea la correcta. Tampoco podemos confiar ciegamente que los medios de comunicación serán imparciales: algunos tenderán a favorecer las interpretaciones que mejor cuadren con su ideología política. Esto será especialmente cierto de analistas individuales.
A ver cómo me va.
Fuentes
- Julio Hernández López, Astillero en La Jornada. México, 6 de noviembre de 2008.
- Georgina Morett, Cae jet: muere Mouriño en Milenio Diario. México, 5 de noviembre de 2008.
- Mueren Juan Camilo Mouriño y José Luis Santiago Vasconcelos en El Sol de México. México, 5 de noviembre de 2008.
- F. Ramírez de Aguilar, Mueren Mouriño y Vasconcelos en avionazo en El Financiero. México, 5 de noviembre de 2008.
- Mirna Servín, Agustín Salgado y Alejandro Cruz, Mueren Mouriño, Santiago Vasconcelos y seis personas más en accidente aéreo en La Jornada. México, 5 de noviembre de 2008.
- Aída Ulloa, Martha Ortiz y Francisco Gómez, Murió Mouriño al caer nave en El Universal. México, 5 de noviembre de 2008.
- David Vicenteño, Mouriño y Vasconcelos perecen en accidente aéreo en Excélsior. México, 5 de noviembre de 2008.
(y en otras no-noticias, ¡sigo marcado como spam! Ya van casi diez días y dos solicitudes de revisión; lo bueno que iba a durar dos días de negocio...)




