El Nobel de Medicina, para los descubridores del VIH
Por estas fechas las diferentes academias que entregan los premios Nobel anuncian a los galardonados de este año. El 6 de octubre de 2008 el Instituto Karolinska, el encargado de los premios de Medicina y Fisiología, anunció que los ganadores de este año fueron, por un lado, Harald zur Hausen, descubridor del virus del papiloma humano (VPH), causante de la mayoría de cánceres cervicales, y por otro, Luc Montagnier y Françoise Barré-Sinoussi, quienes en 1983 publicaron un artículo en el que describían un virus al que bautizaron virus asociado a linfadenopatía (LAV). Poco tiempo después el virus recibió el nombre de virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y se reconoció como el causante de una enfermedad misteriosa en ese entonces: el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).
Los descubrimientos de Zur Hausen y de Barré-Sinoussi / Montagnier son reconocidos justamente: ambos han sido parteaguas para sus respectivas enfermedades. El cáncer cervical asociado al VPH ya tiene una vacuna funcional (aunque entiendo que tiene algunos bemoles y todavía es muy costosa); al VIH / SIDA le falta una cura definitiva pero los tratamientos actuales convirtieron a la enfermedad en un padecimiento crónico en lugar de una sentencia de muerte.
El Nobel de Barré-Sinoussi y Montagnier puede tener repercusiones en el debate y la retórica de los disidentes del VIH / SIDA. Uno de los héroes de los disidentes es Kary Mullis, quien ha adoptado las hipótesis que dicen que el VIH no causa el SIDA, que el SIDA es un amasijo de condiciones que han existido desde siempre y que la relación VIH - SIDA se ha convertido en un dogma político intocable que excluye a aquellos que proponen ideas alternativas y mejores. Mullis además ganó el Nobel de Química en 1993 por descubrir la reacción en cadena de polimerasa (PCR), parte fundamental de las pruebas de detección del VIH.
Podría ser interesante ver cómo resuelven los disidentes la disonancia cognitiva que seguramente les provocará que esa misma aura del Nobel que rodea a Mullis ahora rodeará a Montagnier, uno de los grandes farsantes de la historia según ellos. (A Barré-Sinoussi la tuvieron ignorada, como el resto de nosotros hasta el día de hoy.) O a lo mejor no, y usan una excusa prefabricada del cajón de los altis, como decir de que el comité del Nobel se vendió a las Malvadas Farmacéuticas y premiaron a Barré-Sinoussi y Montagnier para intentar sostenter su ya insostenible Plan Malvado y seguir haciendo dinero con la muerte. O pueden seguir como hasta ahora y apantallar a los bobos y/o desesperados con el Nobel de Mullis, haciendo caso omiso de la decena de premios Nobel que firmaron la Declaración de Durban y del nuevo Nobel de Barré-Sinoussi y Montagnier.
O podrían ver la luz y entender, finalmente, que el Nobel como argumento no importa ni sirve.
Más
- Comunicado de prensa del comité Nobel del Instituto Karolinska anunciando a los ganadores del Nobel de Fisiología y Medicina de 2008 (con una foto de 1984 de ejemplares de VIH saliendo de un linfocito T).
- La noticia en Nature News, New Scientist, La Jornada, El Universal y El Sol de México.
- Tal vez note que falta alguien: Robert Gallo, considerado como codescubridor del virus junto a Montagnier, después de una disputa muy sonada en su tiempo. New Scientist presenta una crónica detallada del asunto, y Javier Armentia presenta los datos básicos. Ambos coinciden que el mérito le corresponde más a Montagnier (y ahora a Barré-Sinoussi).





