(Como podrá ver, hace buen rato quería publicar esto, pero por causas varias no pude. Ultimadamente, ¿por qué tengo que dar excusas?)
El miércoles (8 de febrero), leyendo la edición en línea de Noroeste, me topé con la noticia de un mazatleco que aseguró ver a la Virgen de Guadalupe en un platón de microondas. La Virgen, naturalmente, era una vil mancha entre ovalada y con forma de puerta dentro del vidrio, cuyo contorno era algo más liso y marcado que el resto del platón. Bueno, me dije, otra nota amarillista de un loco que ve a la Virgen donde sea. Guardo una copia de la nota para el archivo.
Esa misma noche, en la infame presentación de Jaime Maussán y Giorgio Bongiovanni en el infame De fiesta con Kristy y Óscar, una señora, de tantas que hablaron por teléfono creyendo que Bongiovanni de alguna forma tenía contacto directo con Dios, le pregunta de la aparición de la Virgen en platos de microondas. Bueno, me dije, el platón de Mazatlán se ha de haber vuelto famoso y salió en la tele como otra nota amarillista de un loco que ve a la Virgen donde sea. Nada extraordinario.
Pero el jueves (9 de febrero), cuando leo Noroeste otra vez, me entero que en Guamúchil al menos ocho personas vieron a la Virgen de Guadalupe en sus platones de microondas, lo mismo en casas, tiendas departamentales y restaurantes. Según la nota, uno de los noticieros de TV Azteca divulgó que la Virgen se estaría apareciendo en platones de microondas. Esto ya es algo extraordinario o al menos algo digno de atención, así que inicié un riguroso estudio entre la gente de la oficina donde trabajo (consistente en la pregunta "¿no has sabido nada de vírgenes en platones de microondas?"). Y me entero que al menos dos personas en Mascota y cuando menos tres en Aguascalientes han visto manchas ovaladas en platones de microondas. Revisé el platón del horno de la oficina y tenía una muy tenue mancha ovalada, casi imperceptible. Al llegar a mi casa revisé el platón del microondas y tenía la misma mancha ovalada igual de tenue. Sí, bien pude haberlas alucinado.
El viernes (10 de febrero) Noroeste Évora se saca la espina y nos presenta entrevistas con los químicos de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) en Guamúchil: responsabilizan a las posiciones de los recipientes que se meten al horno y al hecho de que puede haber humedad entre el recipiente y el platón, formando una bonita mancha ovalada.
Los químicos de la UAS no establecieron una conclusión sobre los platones en hornos de microondas nuevos en tiendas de electrodomésticos, que también reportaron "apariciones", pero supongo, basado en los platones que vi, que son relativamente nuevos y no están muy desgastados (especialmente el mío que prácticamente sólo se usa para calentar pizza), que esa mancha ovalada casi inexistente debe ser un efecto de fabricación. La forma y definición de la mancha debe depender de la edad del microondas, del uso que se le ha dado, de la calidad del microondas y de la calidad del plato.
Me dicen que supuestamente al Papa Benedicto XVI se le habría aparecido Juan Pablo II en un sueño y le habría dicho que la Virgen se estaría apareciendo en platones de microondas. Otra variante es que Wojtyla mismo lo profetizó. Así como lo lee. Si usted o yo lo platicáramos, todos se reirían, téngalo por seguro, o nos mirarían como si estuviéramos dementes (me pasó, pero mi día no está completo si alguien no me mira como si estuviera demente), pero la vecina religiosa que va a misa diario se lo traga completo, y hasta le pone algo de su cosecha.
Dos elementos se unen para explicar la más reciente ilusión de masas de México. El primero es la pareidolia, o el reconocimiento de patrones familiares en señales básicamente aleatorias. (Más de pareidolia en The Skeptic's Dictionary y en SkepticWiki, en inglés.) Nuestros cerebros evolucionaron para poder reconocer patrones sensoriales, y es de suponer que nuestros ancestros capaces de reconocer mayor cantidad de patrones sobrevivieron en mayor proporción que aquellos que reconocían menos: un homínido que podía ver un tigre entre los arbustos podía huir, sobrevivir y tener hijos que vieran tigres entre los arbustos; el que no lo viera era comida para el tigre y no tenía hijos; pero el homínido que creía ver un tigre donde no había nada no necesariamente obtenía una ventaja o desventaja, así que podía vivir y tener hijos que vieran tigres donde no los había. Por eso nosotros vemos figuras en las nubes, en los posos de café, en las manchas de humedad o en los platones de microondas.
La forma y disposición de la imagen de la Virgen de Guadalupe le ayudan mucho para manifestaciones pareidólicas: la Guadalupana es, desde esa perspectiva, un óvalo con un borde más o menos grueso (el halo y el manto) en el que adentro, cerca de uno de los extremos, hay un óvalo mucho más pequeño (la cara) con un borde separándolo del resto. Ayuda que exista una banda o una mancha más tenue adentro del óvalo mayor y cerca del óvalo menor (las manos) y que el borde opuesto al óvalo menor no esté o sea más grueso (la luna y el ángel). Mezcle con una fe intensa y listo: tiene usted la Virgen del Metro Hidalgo, vírgenes en árboles, en piedras, en paredes o acantilados con fugas de agua, en ventanales mojados con aspersores, en tortillas, en sándwiches viejos... y en platones de microondas.
Para el segundo elemento voy a presentar un ejemplo. En Seattle, aproximadamente en 1954, de repente la gente empezó a ver los parabrisas de sus automóviles con pequeñas picaduras y pocitos. La histeria se desencadenó y la gente comenzó a especular sobre fenómenos raros y conspiraciones (era el inicio de la Era Nuclear), hasta que alguien hizo un estudio y determinó que había una correlación entre el modelo de los autos y la cantidad y profundidad de las picaduras, llegando a la conclusión de que la grava de las calles saltaba a los parabrisas y dejaba picaduras, y como un carro viejo ha recorrido más calles con grava, debe tener más picaduras. Leí este caso por primera vez en Dios!. Una reseña extensa (en inglés) se puede encontrar aquí.
¿Cuál fue el desencadenante en Seattle? Que alguien se puso a mirar el parabrisas y vio algo que normalmente no ve: una superficie de vidrio picada. ¿Cuál fue el desencadenante con la Virgen del microondas? Que alguien se puso a mirar el platón del microondas y vio algo que normalmente no ve: una mancha ovalada en el centro. Siendo sinceros, ¿cuántos de nosotros hemos visto alguna vez el platón del microondas detenidamente? Yo creo que la mayoría de la gente dirá que no han visto sus platones jamás, ni siquiera de reojo, al menos antes de que les llegara el mitote de que la Virgen se estaba apareciendo en platones de microondas.
En pocas palabras, la Virgen del microondas no es otra cosa que gente sugestionable viendo cosas que no están en objetos que no suelen mirar. Todo lo demás son cuentos ridículos.