La verdad sobre el 11 de septiembre
(Acepto que el título es un tanto amarillista. La verdad es una dama discreta y reservada que no está a la vista siempre. Lo que aquí se presenta es lo que yo creo que es la versión más coherente con los hechos y las observaciones, por lo que es más probable que sea lo más cercano a lo que ocurrió en realidad. Una vez explicado el exabrupto, sigamos.)
Hoy se cumplen seis años de la serie de atentados en Nueva York, Washington y Pennsylvania que seguro definirán buena parte de la historia de la primera mitad del siglo XXI. Comprensiblemente, los eventos del 11 de septiembre de 2001 han desencadenado mucha especulación conspiranoica, y por estas fechas siempre sale un listo que se cree que está haciendo un gran favor al mundo y repite como perico lo que oyó por ahí de que todo es un compló del gobierno de Estados Unidos para justificar la invasión del Medio Oriente.
El año pasado publiqué en tres partes un artículo de Phil Moyé donde derriba buena parte de esas especulaciones calenturientas. Este año publico un resumen.
- Las Torres Gemelas se derrumbaron por los daños estructurales causados por sendos aviones que se estrellaron contra ellas.
La Torre Norte se cayó parejito. En la Torre Norte se estrelló un avión justo en el centro del edificio y en plano paralelo al suelo, por lo que el daño estructural fue más parejo. La idea de que la caída de la Torre Norte se debió a explosiones controladas es refutada por el hecho de que la parte encima del choque del avión fue la primera en caer, mientras que la parte por debajo cayó aplastada por la parte de arriba. En una demolición controlada, todo el edificio se cae más o menos al mismo tiempo. Además, es extraordinariamente improbable y requiere de una coordinación y habilidad altísima (muchísimo mayor que la mostrada por la versión oficial) que el avión se haya estampado justo donde el Malvado Gobierno puso los explosivos.
La Torre Sur se cayó ladeada. En la Torre Sur se estrelló un avión en una de las esquinas del edificio y en plano inclinado respecto al suelo. El daño estructural fue mucho mayor en esa esquina, y el edificio se volvió mucho más inestable. De nueva cuenta, la coordinación necesaria entre el equipo de explosivos y los pilotos es altísima.
Ambas torres tenían una estructura de acero. El acero no se derrite con la temperatura del combustible ardiendo ni con el papel, pero esta temperatura (800°C, 1500 °F) es suficiente para cambiar las propiedades del acero y hacerlo menos rígido. Piense en un edificio de plastilina. En el refrigerador, el edificio de plastilina es bien resistente, pero si lo saca al patio comienza a ablandarse. No es necesario que la plastilina se derrita, sólo con que se ablande es suficiente para que su edificio se caiga. De la misma manera, el acero se hizo más blando y fue incapaz de sostener todo el peso de las torres, causando su derrumbe.
Cualquiera que diga que las Torres se cayeron por explosivos debe ser capaz de explicar la magnífica sincronización entre el choque de los aviones (especialmente el de la Torre Sur) y la explosión.
- El edificio 7 del World Trade Center se colapsó por daño estructural causado por el derrumbe de las Torres Gemelas.
Los equipos de rescate reportaron que el sur del edificio 7 tenía un boquete de unos 20 pisos de altura causado por escombros cayendo de las Torres Gemelas. De nueva cuenta, es imposible que los equipos que colocaron los explosivos hayan sido capaces de predecir el sitio exacto de la caída de los escombros para que coincidieran. Los inquilinos del WTC 7 fueron evacuados por completo, lo que no coincide con la sangre fría mostrada hacia los WTC 1 y 2.
- El Pentágono fue impactado por un avión.
Imágenes de la reconstrucción del Pentágono muestran que el daño estructural alcanzó al menos tres de los cinco anillos del Pentágono, por lo que el argumento del boquete es falso y se basa la perspectiva de algunas fotos. Evidencia selectiva, pues.
Ahora bien, hay un video de una cámara de seguridad de una gasolinera cerca del Pentágono que no muestra ningún avión, sino un borrón blanquecino y luego la explosión. Las cámaras de seguridad están diseñadas para tomar muchos menos cuadros de video que una cámara de cine o televisión, y tienen una calidad de imagen bastante pobre, para guardar la mayor cantidad de video posible. Tomando eso en cuenta, el trayecto mostrado por la cámara es demasiado pequeño para que el avión pueda apreciarse con claridad. Sin embargo, el tamaño del borrón blanquecino es más compatible con la longitud de un avión. En última instancia, la ausencia de un avión no es prueba de la existencia de un misil, mucho menos cuando el supuesto misil es igualmente invisible.
Se hallaron restos del avión impactado en el Pentágono. Los reportes periodísticos en el lugar y día de los hechos son bastante elocuentes, y es posible encontrar fotos del área del Pentágono con pedazos de avión (1, 2).
Referencia adicional: Julio Plaza ¿Dónde está el avión?, en Gluon con leche.
- El vuelo 93 fue detenido por los mismos pasajeros, que lo llevaron a estrellarse en la campiña de Pennsylvania.
En un principio AP confundió el vuelo 93 con el vuelo 1989, que aterrizó en Cleveland. Posteriormente se difundiría la versión de un derribo voluntario por parte de militares estadounidenses. La caja negra del avión registra la lucha entre terroristas y pasajeros y cómo fue que el avión se estrelló en Pennsylvania.
- Al Qaeda fue el responsable de los atentados del 11-S.
Durante los últimos 20 años, hay un historial bien documentado de atentados de grupos radicales islámicos contra intereses estadounidenses mayoritariamente en el Medio Oriente. Además, sabemos que Al Qaeda tiene capacidad operativa para efectuar esa clase de atentados gracias a los hechos del 11 de marzo de 2004 en Madrid y del 7 de julio de 2005 en Londres. Por estas razones, la reivindicación que hizo Al Qaeda de los ataques resulta creíble.
Puede encontrar detalles de todos estos puntos y las referencias en el artículo de Phil Moyé y la Skeptics Society sobre el 11 de septiembre:

